| Ríos y Lagos |
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Estos ríos son excelentes para realizar paseos tranquilos en botes pequeños y brindan una magnífica oportunidad para observar la impresionante flora y fauna del país. Los árboles ubicados a ambas márgenes de los ríos, son el hogar de iguanas, grupos de monos y aves como las oropéndolas, garzas y otros pequeños habitantes que sirven de alimento para los que los superan en tamaño. Los paseos en bote se ofrecen en ríos de llanura como el Sarapiquí, San Carlos y Río Frío, ubicados en la zona norte y en los ríos Tempisque, Bebedero y Corobicí, en el noroeste del país. Caño Negro, un lago estacional, es también el sitio ideal para la observación de vida silvestre, mientras que el lago Arenal, que supera al primero en tamaño, es popular por la práctica del “wind surfing”. El lago Caño Negro se ubica cerca de la frontera norte y es considerado un paraíso para los observadores de aves durante la segunda mitad del año, cuando importantes grupos de patos y otras aves acuáticas migratorias, establecen ahí su morada temporal. Caño Negro ha sido designado como un humedal de importancia internacional por la convención RAMSAR. En muchos de los mapas del país, Caño Negro no está representado, pues al ser un lago estacional sólo existe durante la época lluviosa (mayo a noviembre) y desaparece durante el verano. Una vez que las lluvias disminuyen hasta el punto mínimo en diciembre de cada año, el lago rápidamente se seca y en febrero no queda más que un bello recuerdo del colorido y bullicio que vistió el lugar por siete meses. La mayor parte de su agua es drenada a través del río Frío, en el cual durante todo el año es posible realizar un paseo en bote y por ser este río la principal vía de acceso a Caño Negro, dicho viaje resulta igualmente impresionante. |